De coche Cero en el Rally Costa Brava

10/11/2011 | 2011, Noticias | Descargar en PDF
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  • Como sabéis yo nací en Lloret de Mar, población de la provincia de Girona donde he vivido siempre y donde sigo residiendo. Lloret se distingue por muchas cosas, pero para los que estamos en el mundo de las carreras, su nombre está íntimamente ligado al Rallye Costa Brava, prueba emblemática desde hace muchos años.

    Por ello cuando Alex Romaní y Guillem Pérez me propusieron tomar parte en la edición para coches Clásicos de este año pilotando el coche Cero, no dudé en aceptar, pues me hacía mucha ilusión formar parte de la prueba y correr “en casa”. La entidad que ellos dirigen, “RallyeClassics”, puso un SEAT León Cupra R a mi disposición, y tras conseguir el permiso de Audi España que me dieron inmediatamente y que agradezco profundamente, me dispuse a disfrutar y a pasármelo bien.

    Pero… las cosas no fueron tan sencillas. Aunque ya tengo alguna experiencia en este tipo de Rallyes, hacerlo de coche Cero es toda una responsabilidad: hay que abrir pista y  hacerlo a la hora correcta, lo que implica ir rápido pero al mismo tiempo atento por si hubiera alguna anomalía y sobre todo no se pueden cometer errores: ¡quedaría fatal que el coche Cero tuviera un incidente! Menos mal que tuve a Kini Muntada el primer día y a Eloi Alsina el segundo de copilotos, que me fueron de gran ayuda porque el Rallye no fue nada fácil.

    A menudo pensamos que los Clásicos son pruebas para veteranos que se limitan a salir a pasear con sus coches disfrazados de pilotos de carreras, pero la realidad es muy distinta. Los promedios que hay que cumplir son difíciles y en ocasiones para no “pinchar” en los controles van realmente fuertes. Y en los tramos corren de verdad, pues aunque los coches sean de hace unos años, siguen siendo coches de carreras y los participantes se emplean a fondo, tanto en la modalidad de Velocidad como en la de Regularidad. Y si además ocurre lo de este fin de semana, que llovió a mares y encontramos bancos de niebla, pues la cosa se complica aún más. ¡Tuve que olvidar mis ganas de divertirme y concentrarme como hago para cualquier otra carrera!

    El primer día el Rallye hacía los tramos de Cladells y Collsaplana dos veces, y Ossor una. El segundo día se hacían los tramos de Tossa-San Feliu, Els Angels y finalmente el Circuit de Sils. Todos estos tramos son míticos en la historia de los Rallyes y algunos como Cladells o el Tossa-Sant Feliu son verdaderamente impresionantes, con carreteras estrechas, difíciles, bacheadas y llenas de curvas absolutamente distintas de las de un circuito cerrado y que obligan a una máxima atención para no cometer errores.

    Finalmente un recuerdo especial para el último tramo, el del Circuit de Sils, ¡allí si que disfruté! En esta pista empecé a correr en kart cuando tenía siete años, en ella me he desarrollado como piloto y sigue siendo mi pista de entrenamiento cuando siento la necesidad de hacer un poco de “manos”. Pasar con el Rallye fue una satisfacción más de las muchas que me deparó un fin de semana que sin duda ya forma parte de mi historia personal y del que guardaré siempre un gran recuerdo. A todos cuantos lo hicieron posible, ¡muchas gracias!

    Abel Cruz, uno de mis colaboradores en esta página, hizo estas  fotos que están aquí.


Audi Motorsport RACC Lloret de Mar